Una impresora 3D convierte un archivo en un objeto real: una pieza rota de casa, un soporte para el teléfono, un juguete, una maqueta o un prototipo. Aquí encontrarás impresoras 3D Creality para casa y trabajo, desde modelos sencillos para empezar hasta impresoras rápidas con cámara cerrada e impresión multicolor, además de sistemas de filamento CFS y una estación de lavado y curado.
Cómo elegir una impresora 3D
- Tecnología: la mayoría de las impresoras domésticas son FDM: un hilo de plástico (filamento) se funde en el cabezal y el objeto se construye capa a capa. Las de resina (MSLA) son más precisas, pero cada impresión hay que lavarla y curarla.
- Volumen de impresión: 220 x 220 x 250 mm basta para la mayoría de los proyectos; 300 x 300 x 300 mm o más para modelos grandes, 400 x 400 x 400 mm para piezas grandes de una sola vez.
- Velocidad: las impresoras CoreXY imprimen a 500-700 mm/s; la Ender-3 V3 SE de entrada llega a 250 mm/s.
- Cámara cerrada: temperatura estable, menos ruido y el cabezal caliente fuera del alcance de los niños; necesaria para ABS y ASA.
- Impresión multicolor: los modelos Combo incluyen el sistema CFS, hasta 16 colores o materiales en un mismo objeto.
El filamento PLA de 1,75 mm es la mejor opción para empezar; todas las bobinas están en Filamentos para impresora 3D.
Preguntas frecuentes
¿Qué impresora 3D elegir para empezar?
Una con nivelación automática y fácil de poner en marcha, como la Ender-3 V3 SE o la Hi Combo.
¿Se puede imprimir en varios colores?
Sí, con el sistema CFS: hasta 16 colores (4 con el CFS Lite de la i7 Combo). Viene incluido en los modelos Combo y se vende por separado para otros, como la K2 Plus.
